Notas La Nación
Categoría : Prensa
Se han publicado sendas notas en el diario La Nación.
RSE en el Agro
Gustavo Secilio
Nota La Nación 4/11/2006
1. Porque RSE?

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), surge en el marco de una profunda discusión sobre las características de la empresa, y, especialmente su fin último, o “sus fines últimos”. ¿Será solamente ganar dinero? ¿O también contribuir a la sociedad en donde se inserta?. Este debate aparece cuando se cuestiona no solo las maneras de hacer negocio (competencia desleal, publicidades abusivas, corrupción, contaminación del ambiente, etc.), sino el propio significado de la presencia de la empresa en un medio concreto y en una sociedad concreta. Resurgió hace pocos años por las críticas a determinadas empresas que tomaban personal a muy bajos salarios en países en desarrollo, (incluso trabajo infantil) o en condiciones laborales indignas, entre ellas varias deportivas y algunas del agro. Finalmente el estallido de escándalos internacionales, como los de Arthur Andersen, Enron, Worldcom y Parmalat, entre otros, contribuyó a darle un perfil más elevado en los medios.

Pero también volvió a ponerse de moda, por el auge del consumo responsable (y la calidad) en los países desarrollados y por las crisis en varios países en desarrollo, como la crisis Argentina del 2001, que generaron demandas para que las empresas se involucren mucho más con la sociedad. Estos hechos originaron un comportamiento distinto en muchas empresas, que provocó la notable aparición de protocolos, códigos, certificaciones, indicadores, premios, etc...

Podría efectuarse una hipótesis en la cual muchas empresas necesitan mostrar una nueva cara ante la comunidad. Algunas lo venían haciendo y necesitan organizarlo, certificarlo y finalmente exponerlo; otras lo precisan hacer, ya sea por la competencia o por la demanda; y finalmente otras lo están descubriendo. El resultado en cualquiera de los casos es, al menos, alentador y debiera fomentarse.

Sin embargo, según afirma la noruega Benedicte Bull, el motivo mencionado mas frecuentemente es “que introducir políticas de RSE es una estrategia de negocio. Primero, es una manera de manejar los riesgos de operar en países extranjeros como Angola, y Venezuela ahora. Hay riesgo por ejemplo de ser involucrado en un escándalo de corrupción, o riesgo de ser criticado por violación de los derechos humanos, etc. Y con los medios de comunicación actuales, la información sobre este tipo de violaciones rápidamente se transfiere a todas partes del mundo. Como me dijo un líder empresarial: ”Si usted piensa que introducir políticas de RSE es caro, prueba entonces un escándalo de alto perfil internacional y verá las consecuencias””.

2. Porque Agro?

Según Kofi Annan, Secretario General de la ONU, “la globalización ha pasado por alto al África, donde vive gran parte de la población pobre del mundo, entre ellos 40 millones de niños a los que el SIDA dejará huérfanos antes del 2010” Pero también ha pasado por alto a millones de nuestros compatriotas..., en un país que produce alimentos para más de 10 veces su propia población.

Frente a esta aparente riqueza, la pobreza continua presente. Según el PNUD hay un 35 % de hogares por debajo de la línea de la pobreza, pero en las regiones del NEA y NOA estas cifras son cercanas al 50%. Otros indicadores muestran que más del 60% de los trabajadores no alcanzan a cubrir la canasta básica. En contraste se aprecia el aumento creciente de la producción de alimentos per cápita, producto de los avances tecnológicos.

Los derechos humanos, laborales, sociales y ambientales, tienen una particular expresión en el agro. Algunos de los conflictos suscitados en la cadena agroindustrial, sin pretender abarcarlos todos, se sintetizan a continuación:

Erosión por mal manejo de suelos, o rotaciones inadecuadas. La sobreexplotación de soja, es un ejemplo interesante al respecto
Tratamiento y manejo de efluentes, en especial en explotaciones más intensivas, como avícolas, tambo, feedlot, y también a nivel de las industrias del agro como la cárnica, láctea, curtidora, papel, etc.
La pérdida de la biodiversidad. Según la FAO solo nueve especies vegetales proveen más del 75 por ciento de los alimentos con destino al hombre.
Las normas de calidad, que abarcan el bienestar de los animales, carecen de marco de regulación internacional.
El Cambio climático y los efectos sobre la producción y el hombre.
Desconocimiento de los efectos de distintos agroquímicos sobre el medio ambiente, estimulando la sobreutilización de los mismos y la falta de cumplimiento de los tiempos de carencia. Otro grave problema es la disposición de envases y el programa Agrolimpio de CASAFE, es un ejemplo de compromiso en ese sentido. Así se contaminan alimentos, tierras, acuíferos, ríos, arroyos, etc.. Se suma también la impericia en el manejo de agroquímicos por parte de los aplicadores, con el riesgo consiguiente.

Seguramente estos problemas tienen magnitudes distintas entre si y afectan diferencialmente a las personas o las afectarán en el futuro. Este listado continúa con algunos dilemas que es preciso resolver:

La Sustentabilidad de la agricultura y del medio ambiente.
La biotecnología, la investigación y la apropiación de genes y propiedad intelectual
La globalización a nivel de las pequeñas y medianas empresas
La política, el diálogo y los que deciden sobre nuestras acciones (¿El Estado?, ¿El Mercado?)
Las buenas prácticas agrícolas y comerciales
El trabajo rural, el trabajo infantil y el respeto a los derechos humanos
La pobreza…. Como diría Jaqueline Jongitud Zamora, mejicana “…Es en suma un sistema económico que privilegia la satisfacción de los deseos (que son infinitos) sobre las necesidades (que son objetivas)”

Posiblemente aun no se diferencien claramente aspectos de filantropía empresarial versus un real compromiso de la empresa con la sociedad, como lo plantea la RSE. Sin embargo los protocolos, índices, códigos de conducta, comienzan a crecer rápidamente y quienes los implementen tendrán mayor posibilidad de éxito y, aún mejor, claramente expuestos sus valores frente a la comunidad, demostrando un comportamiento proactivo y responsable.
La cadena agroindustrial en un país como la Argentina, recibe esas demandas y además por producir alimentos, enfrenta dos desafíos simultáneos a corto y mediano plazo: enfrentarse a nuevos barreras en sus exportaciones, ligadas justamente a temas ambientales y sociales y, por el otro lado responder proactivamente a su público interno, consumidores, trabajadores y Estado. En el futuro, es decir hoy, ambas cosas van juntas.

Nota La Nación 10/9/2005

Tendencias: vientos de cambio en el sector agropecuario

Para fomentar la ética en el campo

En la Argentina ya se trabaja en el Pacto Global, e iniciativas como EticAgro buscan promover valores fundamentales en empresas y entidades del agro

Dentro de las nuevas tendencias, el papel de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), desde la promoción de prácticas laborales éticas, cobra cada día más importancia en el sector agropecuario mundial.

Un ejemplo de esto es el Pacto Global, un acuerdo entre la ONU (Organización de las Naciones Unidas) y el empresariado mundial para promover un crecimiento que contemple valores universales fundamentales, como la protección de los derechos humanos y laborales, la eliminación del trabajo infantil, la protección del medio ambiente y la lucha contra la corrupción, dentro del ámbito de las empresas.

La Argentina no es ajena a esta iniciativa, y desde diciembre de 2003 más de 200 entidades empresarias, educativas y del tercer sector se dedican a promover el Pacto en el país. En este contexto, una de ellas, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba), creó el Instituto de Calidad y Etica Agropecuaria (EticAgro), cuyo fin es promover la RSE y las políticas propuestas por el Pacto Global en el sector agroindustrial.

"Podemos auditar y capacitar a otros para controlar los procesos de incorporación de empresas agropecuarias y agroindustriales a procesos de RSE", dijeron los directivos del Instituto, Gustavo Secilio y Ricardo Hara, en la presentación de la iniciativa. EticAgro tendrá tres áreas de trabajo: investigación, capacitación (dentro de la misma Facultad y para empresas) y extensión.

Manifiesto

Entre sus primeras metas, EticAgro redactará y aplicará un código de ética propio, generará un manifiesto ético por firmarse de parte de las entidades agropecuarias, promoverá la cooperación con otras entidades de su tipo y aplicará el programa Last Minute Market, con la Universidad de Bologna (que busca recuperar alimentos cercanos a su vencimiento para hacer donaciones).

Dentro de su área de capacitación, EticAgro realizó y realizará seminarios de RSE para directivos del Mercado Central de Buenos Aires, Coninagro y empresarios de provincias como Tucumán, San Juan y La Rioja.

También EticAgro buscará hacer seguimiento y certificación de casos testigo de empresas que cumplan con los principios del Pacto Global. Los primeros casos para estudio serían el del Mercado Central, que se propuso reducir la informalidad laboral de changarines y erradicar el trabajo infantil en sus puestos, y el caso del Ingenio Los Balcanes, de Tucumán, que trabaja para reducir la quema de desechos cañeros y disminuir la contaminación.

Los directivos de EticAgro dijeron que buscan la intervención de la comunidad en la iniciativa, por lo que en el armado de la institución se contemplaron distintos mecanismos para participar. Así, los interesados podrán aportar su trabajo en proyectos, generación de reportes sobre cuestiones éticas; asesoramiento en certificación, leyes y normas voluntarias y elaboración de auditorías .

Mercedes Colombres